jueves, 18 de marzo de 2010

BACK TO LIFE, BACK TO REALITY

Ya me voy encontrando mejor y supongo que pronto me darán el alta por lo que tendré que irme planteando la vuelta a la vida real y, aunque, en el fondo, extraño esa normalidad, siento una especie de vértigo porque no sé como va a ser ese regreso.

Tendré menos tiempo para leer, escribir, navegar por internet y hacer un montón de cosas que me gustan, pero también tendré menos tiempo para darle vueltas al tarro. Tendré que volver al trabajo, que ha sido el origen de la ansiedad de estos últimos meses, pero será una nueva oportunidad de probar mis habilidades. Tendré que tomarme en serio mis obligaciones cotidianas pero podré hacerlo desde una nueva perspectiva. Tendré que dejar de compadecerme de mí misma pero podré poner en práctica todo lo que he aprendido en este tiempo. Tendré que volver a tratar con personas que no soporto pero me podré seguir apoyando en las personas que me quieren y que siguen a mi lado. Tendré que superar el miedo y la angustia pero me sentiré mejor cuando lo haya logrado.

Es mi vuelta a la realidad y la deseo tanto como la temo.

martes, 9 de marzo de 2010

LO ANCHO DEL EMBUDO

Recordaba ahora mismo a una antigua compañera de trabajo que, resentida porque hacía años que su marido la había cambiado por otra más joven, se pasaba el día echando pestes sobre los hombres en general y presumía de un hembrismo que, incluso a mí que soy feminista declarada, me parecía sonrojante. Pero lo más chocante es que esta mujer era la misma que se quejaba de que, cuando viajaba, ningún hombre desconocido le ayudase a llevar las maletas, y afirmaba que siempre había que buscar un hombre que tuviese más dinero que una misma para que nos pudiesen comprar cosas y llevarnos a cenar a sitios caros.

Tampoco se me hace extraño oír, tanto a hombres como a mujeres, que, "con todo ese rollo de la igualdad", se han perdido detalles como que los hombres nos compren flores o nos cedan el asiento, ni que, cada vez que una compañera de trabajo necesita ayuda para mover algo pesado llame siempre a un hombre.


Sin embargo, yo decidí vivir la igualdad como lo que realmente es: considerar las cualidades y el potencial de las personas con independencia de su sexo y ése es el motivo por el que no pido ayuda a un hombre sólo porque sea un hombre ni le doy la razón a una mujer sólo porque sea una mujer.


Si no sé hacer algo, pregunto y aprendo; si me apetece cenar fuera o tengo algún capricho, me lo pago de mi bolsillo que para eso gano un buen sueldo y, para cuando viajo, tengo una hermosa maleta con ruedas.

No sé si con mi actitud me estoy perdiendo algo bueno, pero la sensación de libertad que me da el poder actuar por mí misma vale demasiado como para intentar salir de dudas.


Por cierto, al señor de la viñeta yo le contestaría: las mujeres deberíamos cobrar más por todo lo que nos tenemos que gastar para mantener un físico que os haga querer comprarnos flores.

sábado, 6 de marzo de 2010

¿LO VEIS?

"Si fuera homosexual lo diría tranquilamente, pero vamos, teniendo estos bellezones como tú delante es imposible ser homosexual".
(José María Gutiérrez "Guti", centrocampista del Real Madrid)


...............No sé si este chico entiende pero, por lo menos, me entiende a mí. Habiendo tantos bellezones de cuerpo y espíritu, ¿cómo podría yo ser heterosexual?

En todo caso, cuán afortunados deberían sentirse muchos hombres de que la orientación sexual no sea algo voluntariamente elegible. Creo que , para muchas mujeres, conocerlos y cruzar corriendo hacia la acera de enfrente sería todo uno.

jueves, 4 de marzo de 2010

CONVALECENCIA

Hoy hace cuatro meses que estoy de baja y me siento como si me hubiera pasado un camión por encima. No es sólo cansancio físico, es fatiga mental y emocional.

He tenido que realizar un duro trabajo, durante todo este tiempo, para poderme levantar y volver a recuperar mi esencia, y lo he hecho como estoy acostumbrada a hacer todo: a pecho descubierto, sin muletas, sin anestesia...

He vagado durante noches insomnes, me he permitido llorar cuando el dolor ha sido insoportable, he buscado respuestas en la música y en los libros, he escrito poemas y relatos para sublimar los sentimientos más tristes, he practicado el sano ejercicio de la paciencia, me he tirado del pelo para poder levantarme de la cama cada mañana, me he enfrentado al espejo con lágrimas en los ojos hasta que he aprendido a reconocer los ojos de la que siempre fui, he luchado contra el miedo atroz a perder la lucidez, he tenido que estar poniéndome y quitándome la sonrisa cuando alguien a mi lado sufría más que yo, me he desafiado a aprender cosas nuevas y ahora estoy tan cansada...

Ya ha pasado lo peor pero, ahora, estoy agotada. Sólo quiero descansar.

sábado, 27 de febrero de 2010

REENCUENTRO

He reconocido, por fin, mi imagen en el espejo porque, tras las lágrimas, mis ojos y mi sonrisa siguen siendo los mismos de siempre.
He vuelto a ver a esa niña desmañada y de andares desgarbados, que tropezaba al saltar a la comba, prefería leer a jugar con muñecas y aborrecía la sopa.
He saludado a esa joven huraña, que estudiaba escuchando a Queen y a Scorpions, se sentaba en Zocodover a observar a la gente, tenía más amigos que amigas y adoraba ir al cine sola.
Me he reencontrado con esa mujer enamorada, llena de sueños e ilusiones, y una mirada que se empaña de emoción cuando se vuelve hacia el sur.

Bienvenidas a casa. Os he echado tanto de menos...

viernes, 12 de febrero de 2010

12-F

Hoy es una fecha de las que no suelen venir en rojo en los calendarios y que tampoco tiene interés para los grandes almacenes. No es temporada alta, ni siquiera para las estaciones de esquí, y no recuerdo ahora mismo ninguna gran efeméride asociada a tal día como hoy. No es el cumpleaños de ningún ser querido y ni siquiera celebro hoy los meses que llevo saliendo con mi chica.

Pero hoy, hace siete años, dejé el ordenador de mi despacho encendido y el uniforme tirado encima de una silla antes de ir a recoger los resultados de una mamografía, creyendo que no iba a tardar más de una hora en volver. Pero no volví, al menos ese día.

Hoy, hace siete años, el ginecólogo me dijo que se veía claramente un tumor en la mamografía y que, dados mis antecedentes, se recomendaba una mastectomía. Como es natural, en ese momento se me cayó todo encima. No sabía si preocuparme por el tratamiento, por quedarme sin una teta o por cómo se lo iba a decir a mi madre, porque lo que tenía muy claro es que no me pensaba morir, así que, opté por lo que suelo hacer cuando hay algo que me desborda: echarme a llorar como una Magdalena.

Recogí todos los volantes para el preoperatorio, firmé todo lo firmable y salí de la consulta sin terminar de creerme todo lo que me estaba ocurriendo. Pero recordaba las palabras del médico intentando tranquilizarme: "se trata de un diagnóstico precoz, hay un buen pronóstico, quizás dentro de un par de años lo estés celebrando con champán".

Pues bien, precisamente, eso es lo que llevo haciendo todos los años desde ese "par de años después".

jueves, 4 de febrero de 2010

EL DINERO NO SE COME

Siguen sin darse cuenta de que el dinero no es un fin sino sólo un medio. 

El dinero puede pagar los mejores médicos pero no comprar la salud, puede sobornar a los jueces pero no limpiar las conciencias, puede conseguir maestros y libros pero no puede prostituir a la sabiduría, puede procurar un momento de diversión pero no la felicidad eterna, puede comprar favores pero no la amistad verdadera, puede pagar un buen polvo pero no el auténtico amor, puede alquilar el miedo pero no otorgar el respeto y, cuando es lo único que queda, ni siquiera se puede comer.

miércoles, 3 de febrero de 2010

CONFUSIÓN DE CONCEPTOS

"Hay que dejar atrás la boina y la mochila, y aceptar la energía nuclear"
(Pedro Castro, presidente de la FEMP)
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Mucho me temo que ciertas personas no necesitan votar a la derecha para demostrar que son "tontos de los cojones" y Pedro Castro es una de ellas.

Rechazar la energía nuclear no es una catetada como insinúa el señor Castro, sino una muestra de responsabilidad por parte de quienes intentamos hacer lo posible por mantener un planeta en condiciones de habitabilidad dignas.

Como siempre, hay oscuros intereses detrás de toda tecnología no sostenible que se disfrazan de progreso y de preocupación por la ciudadanía, y consiguen sus propósitos a fuerza de falsas promesas de bienestar a corto plazo.

Pero no sólo son culpables quienes prometen lo que no piensan cumplir sino quienes se dejan embaucar por los mercaderes. Estas personas, que todo se creen y nada contrastan son los verdaderos catetos y tontos de los cojones.

lunes, 1 de febrero de 2010

ME LO EXPLIQUE...

¿Por qué, en la mayoría de los bares y restaurantes, por no decir en todos, los baños adaptados para personas minusválidas -cuando los hay, claro- están sólo en los servicios de señoras? ¿Acaso consideran que las personas minusválidas son seres asexuados o, peor aún, piensan que ser mujer es una minusvalía?

miércoles, 27 de enero de 2010

MIRADA TRISTE



Tendría unos ocho años la primera vez que vi esa fotografía en un libro de mi padre y nunca he podido olvidar la carita de ese niño ni dejar de preguntarme qué sería de él. Fue en aquella época cuando comencé a leer y oír hablar de la persecución de los judíos por parte de las autoridades nazis y de la II Guerra Mundial y, aún hoy, treinta y siete años después, sigo sin comprender cómo fue posible que pudiera acumularse tanto odio hacia las personas sólo por el hecho de ser diferentes.

Durante todos estos años, no he conseguido poder mirar esta foto sin sentir una profunda tristeza, de la misma manera que se me encoge el corazón al leer cómo Violeta Friedman se libró de la cámara de gas sólo por parecer mayor de lo que era, se me hace un nudo en la garganta cada vez que, en las fachadas de algunos colegios de París, veo una placa en memoria del alumnado judío que fue deportado hacia los campos de concentración, lloro como una Magdalena cada vez que leo algún libro o veo alguna película con la Shoa de fondo o me cabreo cada vez que surgen nuevos grupos neonazis o personajes que, como cierto obispo polaco, se empeñan en negar lo que ocurrió.

Treinta y siete años después de ver por primera vez esa foto, sigo sintiendo que el odio hacia quien es diferente, aún es capaz de acumularse y comprimirse hasta estallar y arrasar todo a su paso, y vuelvo a ver la misma mirada triste y asustada de ese niño en los ojos de quienes, ahora, son el blanco de la misma aversión.