sábado, 17 de septiembre de 2016

SABORES DE DOMINGO


Hoy, que había oferta en el súper de este tipo de bollos, mi memoria de niña se ha ido hasta aquellos domingos en Fuenlabrada, cuando  mi padre me daba dinero y me mandaba a aquella pastelería, de camino a la plaza de España, a comprar bucaneros, tigretones y panterasrosas para que merendáramos en casa. Entonces era toda una fiesta porque esos días eran los únicos en que nos podíamos permitir ese capricho.

Ahora podría comerlos siempre que quisiera pero no sé si es porque ya no me resultan tan especiales por eso, porque quizás ahora tengan más guarrerías de las que llevaban entonces o, simplemente, porque la percepción gustativa cambia con los años, ya no me saben igual que entonces pero el recuerdo de aquellas tardes sigue igual de nutritivo para mi espíritu.

lunes, 29 de agosto de 2016

NI UN PASO ATRÁS

En estas últimas semanas hemos asistido a un enconado debate sobre los diferentes códigos de vestimenta ligados al género que imperan en todo tipo de sociedades.

No pasó desapercibida aquella imagen en la que una jugadora de voley-playa lucía un escueto bikini deportivo en contraste con el recatado atuendo, hiyab incluido, que llevaba su rival. Asimismo, ninguna persona nos hemos mostrado indiferentes ante la opinión de que la moral islámica relativa al vestuario, y siempre asimétrica con respecto a ambos géneros, sea o no socialmente aceptada en un país como el nuestro en el que, al menos aparentemente, se creían superados ciertos dobles raseros en cuanto a la indumentaria.

Sin embargo, se me cae ese mito de superación cuando, ante la dramática desaparición de Diana Quer en A Pobra Do Caramiñal, abundan especialmente los comentarios que centran el foco en los pantalones cortos que lucía la joven y en las horas en que ésta iba andando por la calle.

Hace unas semanas tuve el horror de leer, en un muro de Facebook, el estúpido comentario, digno sólo de una mente igual de estúpida, con referencia al machismo islámico "para que luego se quejen las españolas de lo que tienen aquí, si es que Dios da pan a quien no tiene dientes".

Pues sí, como mujer y como española me quejo de todo lo que tenemos aquí: de los musulmanes que van bien fresquitos en bermudas y camiseta mientras sus parejas van tapadas hasta las orejas, de la patulea española que lo tolera con total condescendencia y de la que sigue cuestionándose el drama de una desaparición o de una agresión sólo por los centímetros de carne que la víctima deja a la vista.


Cuando los avances en materia de igualdad son tan lentos, no podemos permitirnos dar un solo paso atrás.

jueves, 25 de agosto de 2016

PARA LA LIBERTAD


"Porque soy como el árbol talado, que retoño:
 porque aún tengo la vida."

 (Miguel Hernández)



Un año después de ver el trailer mientras esperaba a que empezara Minions he ido a ver Mascotas y me ha dado por pensar en muchas cosas: en dónde estaba el año pasado por estas fechas y en todo el camino recorrido hasta ser la de ahora, en todas las decisiones que he tomado durante todo este tiempo y  todo lo acertadas que han resultado ser y en que nada es para siempre ni todo el mundo es siempre lo que parece.


Pero también he pensado en alguien cuya libertad le ha costado un tiro en la cara y que hoy, por fin, sabrá que ya se terminó el miedo. He pensado en quien no sabe vivir sin asumir las consecuencias de sus actos y que sólo sabe responsabilizar de ellos a sus circunstancias. He pensado en que la felicidad a veces es sólo cenar un poco de salmorejo y un sandwich de queso con lechuga mientras contemplo a mi gato dormitar encima de la mesa y que los mejores momentos no dependen de lo que otras personas decidan.

Sí, he pensado que la libertad cuesta y vale demasiado como para renunciar a ella en favor de otra persona y, de nuevo, me reafirmo en mi decisión de no perderla nunca por nadie.

martes, 23 de agosto de 2016

SEGUNDAS (O TERCERAS O CUARTAS...) OPORTUNIDADES



Meme inspirado en un fotograma de "Being Julia" (István Szabó, 2004)

"You had a chance and you blew it.
 You may never get another chance.
 You had the floor and you knew it.
 You can´t blame it on your circumstance."

 (Eric Clapton)



Trabajarse una autoestima a prueba de balas es, para quienes no nos ha sido dada de serie, un arduo proceso que dura toda la vida pero cada pequeña victoria es un impulso para no bajar la guardia y mantenerse en el empeño.

Hacerse mayor es, en este sentido, de gran ayuda cuando hemos acumulado la suficiente experiencia para saber de una forma más o menos certera qué es bueno para nosotras y qué cosas debemos dejar atrás definitivamente. Sin embargo, a veces nos puede ese atavismo por el cual se supone que debemos estar siempre dispuestas al perdón y a dar cuantas oportunidades sean precisas en un ejercicio de  empatía en su sentido más perverso.

Cuando, no obstante y obviando tropezones y ocasionales pasos atrás, seguimos un proceso saludable en pos de nuestra autoestima, aprendemos que las segundas -y no digamos las terceras o cuartas- oportunidades están más que sobrevaloradas en más casos de los que imaginamos y prueba de ello es que nos puede la sensación de haber hecho el primo en más ocasiones de las que habríamos querido.

Ahora que nos hemos hecho mayores, que el camino a recorrer es ya menor que el que llevamos andado y que hay que aprovechar el tiempo y las energías con todas esas personas que nos quieren bien y con las que aún nos quedan por conocer ¿qué necesidad tenemos de seguir desperdiciándolos con quien no se lo merece?

lunes, 22 de agosto de 2016

VUELTA AL HOGAR

Desde siempre he asociado los taxis con los regresos a casa en días en que se hace tarde y ni encuentro autobuses ni me apetece volver andando, en finales de estancia en un hotel demasiado alejado de la estación como para ir arrastrando una maleta mientras camino, en ese último tramo desde la estación hasta mi casa porque, una vez asumido el final de las vacaciones, ya sólo quiero volver lo antes posible.

Entrar en un taxi es para mí sentirme acompañada y protegida mientras atisbo fragmentos de vida a través de un cristal, disfruto la música que pueda estar sonando y rememoro todo lo que he dejado atrás. A veces, recreo las sensaciones de los últimos días, otras he ocultado mis lágrimas detrás de unas gafas oscuras e, incluso, en alguna ocasión me he sentido fugitiva al salir de una casa a la que juré no volver.

Pero yo me quedo con esa sensación de cálida acogida que me acompaña de vuelta al hogar.


viernes, 19 de agosto de 2016

DEL VALOR DE LA AUTÉNTICA ESENCIA

Ser de adobe te hace valiosa cuando todo a tu alrededor resulta ser de cartón piedra.

jueves, 18 de agosto de 2016

DE LA TRANQUILIDAD EN LA VIDA

Doy por empíricamente demostrado que los principales elementos de una vida tranquila son no meternos donde no nos llaman y no dar más oportunidades a quien ya nos jodió una vez.

DE LOS ENCUENTROS INDESEADOS

No hay felicidad más ignorada que la que teníamos hasta un minuto antes de encontrarnos con alguien de quien no nos apetecía saber nada desde hacía mucho tiempo.

miércoles, 17 de agosto de 2016

REINICIO



Un sueldo relativamente bueno a pesar de los recortes, turno fijo de mañanas y la posibilidad de juntarme una semana de vacaciones cada dos o tres meses es un buen aliciente para seguir soportando un trabajo con el que cada vez me siento menos identificada. No es por el trabajo en sí, nunca me asustó el esfuerzo para hacer las cosas bien ni el reto de ser cada día una profesional mejor, pero miro a lo que han sido los casi veintidós años que llevo en el puesto y tengo la impresión de que me he pasado la mitad de cada jornada desfaciendo entuertos causados por otras personas y solucionando problemas que no he creado yo.


Sin embargo, cuando el trabajo se vuelve un mero instrumento para pagar las facturas, cuando llega un momento en que, para levantarme por las mañanas, necesito inventarme un plan apetecible para la tarde, me paso los días contando los que me quedan para las próximas vacaciones y me deprimo pensando en que me quedan aún más de trece años para jubilarme, tengo que aceptar que todo eso no son más que señales que me indican que necesito un cambio.

Es por eso por lo que he decidido volver a mis orígenes, a esa época en la que mi única aspiración era trabajar de TCAE en la sanidad pública, para lo cual no me queda otra que empezar a preparar oposiciones.

A mis cincuenta y un años es todo un reto pero necesito saber que hay una forma de salir de aquí, de tener un puesto en el que sólo tenga que responder de mí, de que cuando llegue el periodo de vacaciones sólo tenga que preocuparme de cuándo las cojo y a dónde me voy, de que los únicos uniformes y taquillas de los que deba responsabilizarme sean los míos y de que lo único que se espere de mí es que cumpla bien con mi trabajo y no de que acuda en auxilio de quienes no llegan al suyo.

No sé si lo conseguiré pero no quiero quedarme con la frustración de no haberlo intentado. Si lo logro, ganaré menos, trabajaré a turnos y será más difícil juntarme esa semana cada dos meses pero me sentiré libre de ser sólo una más.

No es una rendición, es sólo higiene mental.

martes, 16 de agosto de 2016

SE DILUYEN LOS COLORES



"Enséñame las fotos que tienes en tu caja de galletas"
(Manolo García)

Pasa  la vida por encima de los recuerdos y, como en esas fotos que van perdiendo el color por mor del tiempo y los elementos, se diluyen los colores, se confunden las texturas y sólo un impulso repentino es capaz de disparar la memoria trayendo al presente aquella promesa de felicidad que, incumplida, sólo es una foto más en la caja de galletas.