viernes, 8 de julio de 2011

ATRAPADA POR UNA MIRADA CALIZA


Fotógrafa: Frantic (Santander, julio 2011)


Efectivamente, esa gafapasta que estaba ahí tirada en el suelo con la mochila entre las piernas y la compacta en la mano era yo, Frantic, la freakie que había ido desde Zaragoza sólo para asistir a la presentación de La mirada caliza de Regino Mateo. Allí estaba agazapada en un rincón, lo suficientemente cerca para poder oír a los tres "oficiantes" y sacar alguna foto, con mis gafas puestas no tanto con la intención de ver claramente como para disimular las futuras lágrimas e intentando ser una más entre un montón. Pude haber dado la prueba por conseguida si Regino, que es la mar de cumplidito, no me hubiese incluido dentro de la ronda de agradecimientos como si coger un bus desde Zaragoza para ir a verle tuviese algo de meritorio.

Sin embargo, pasé con nota las otras dos partes de la prueba. Saqué, entre otras, la foto que veis arriba, escuché claramente todo cuanto dijeron, me emocionó la exquisita presentación de Ana Rodríguez de la Robla, y se me contagiaron las lágrimas de Regino al recordar a Leo y las de Ana al escuchar al poeta recitar Stabat Mater, y es que yo también habría llorado a mares si alguien me hubiera dedicado un poema tan hermoso.

Después, llegó la firma de ejemplares -en la que, una vez más, las gafas cumplieron con su cometido-, una cenita informal entre amigos, unas copas y una animada charla hasta las dos de la madrugada y, al día siguiente y en compañía del poeta, un par de cafés mirando al mar desde la terraza del Siboney y una conversación de esas que saben a poco.

Así que Regino, membrillo mío, ¿entiendes ahora por qué no tiene ningún mérito haberme presentado en Santander? No me habría perdido esas horas por nada del mundo.

3 comentarios:

Rukaegos dijo...

Membrillo total, sí. Pero una de las teselas que lograron trabar el mosaico de esa noche tan especial se llamaba Frantic y había llegado desde la frontera de Zaragoza. Cómo no voy a darte las gracias :)

frantic dijo...

Yo sigo pensando que el mérito realmente es tuyo pero no voy a ejercer más de baturra así que pa' ti la perra gorda, ja ja ja.

Un beso, guapetón.

Kim dijo...

Disculpad que interrumpa, chicos.
Frantic, un auténtico placer conocerte y demostrarle al gafapasta que no tenemos peligro ninguno si se nos da el oportuno trato.
Y tú, gafapasta, ¿cómo lo haces para tener amigas tan estupendas como Frantic y yo, eh?