sábado, 1 de mayo de 2010

A VECES, SURGEN LAS PALABRAS DE REPENTE

Hace un momento, le decía a mi chica por teléfono, que hoy había sido un día de esos en los que no me apetece hacer nada. Por no hacer, ni siquiera he sido capaz de escribir una sola línea.

Hay días en los que casi hay que tirarse del pelo para levantarse, en los que sólo apetece ser espectadora y en los que lo único importante que crees haber hecho es meter un bizcocho de chocolate en el horno.

Pero, a veces, surgen las palabras de repente, cuando leo que hay alguien que por un momento se ha sentido bien por algo que le he dicho, cuando descubro entre risas que no soy la única a quien le pasan cosas raras por sus eternos despistes, cuando saboreo el delicioso bizcocho que he preparado esta tarde y cuando la voz de mi princesa, al otro lado de la línea, me recuerda que, haga mucho o poco, soy igual de querida.

A veces, surgen las palabras de repente y puedo dar las gracias por haber pasado un día gris, pero un día al fin y al cabo.

6 comentarios:

monecoqueco dijo...

Sí, hay que dar gracias por los días pasados... Y pensar que hay gente que no quiere pasar más. Qué triste, hija mía! Pero también es verdad que cada un@ nos enfrentamos al dolor como podemos, y hay personas que ya no quieren/pueden seguir pasando más dolor!

monecoqueco dijo...

Divagaciones mías, no me hagas caso. Saludos!

hep dijo...

En el fondo, ese tipo de días son los que hacen al resto diferentes.

A mi me gustan esos días también, es como hacer una pausa del mundo y desconectarse.....

¿Para cuándo un bizcocho de chocolate? XD!

frantic dijo...

Joé, gallega, cuánto me despistan tus cambios de nicks. Claro que te hago caso, aunque sean divagaciones tuyas. Encierran mucha más verdad de la que piensas.

Isa, no sufras que ya te prepararé un bizcochito, pero igual te decepcionas. No soy tan cocinillas como tú. ;)

Un besote a las dos y bienvenidas al blog, como siempre.

monecoqueco dijo...

El de "monecoqueco" más antiguo que Cascorro :). Merci por tus saludos ;)

Victoria dijo...

Te sientan bien los días grises. Y las tardes de domingo. Es lo que tiene el amor en la distancia. Yo sé de eso. No hace mucho me encontré con esta frase: yo no soy mucho de frases pero aquí la tienes: La distancia es como el viento que apaga los fuegos pequeños y aviva los grandes. Creo que es de Galeano. Un beso.