lunes, 7 de septiembre de 2009

LAVADO DE MENTES


No me sorprende que, con tan ingente cantidad de información, a veces tan sesgada, que recibimos al cabo del día, acabemos perdiendo el poder de discriminación. No tiene nada de raro que nuestras ideas acaben batidas y centrifugadas de manera que ya no sepamos distinguir lo esencial de lo accesorio. Quizás sea hora de seleccionar con esmero las ideas que, de verdad, necesiten ser procesadas y elegir cuidadosamente el programa que, realmente, debamos aplicar. De otra forma, corremos el riesgo de que, al final, acaben todas encogidas, arrugadas y desteñidas.

4 comentarios:

a p n e i c a dijo...

y que el amor no lo venden en la segunda planta del corte infiel.

jacaranda dijo...

Claro que no se compra. El amor lo sirven gratis como tapa en una terracita de verano, en Rogelio's. Tienes que pedir dos cervezas en buena compañía, y es condición indispensable bloquearse, titubear y hacer tonterías durante un rato :)

frantic dijo...

¿Ah sí? :D

jacaranda dijo...

Pues sí, guapa. Pero en fin, ¡qué sabrás tú de eso! :P