sábado, 19 de septiembre de 2009

HACER POR HACER

Tantos días me he levantado con una lista de asuntos pendientes, como tantos he acabado pasando a la hoja del día siguiente la mitad de esos asuntos que han quedado sin tachar.

Tantas veces me he obligado a hacer cosas sólo por el falso placer de contar que las he hecho, por el autoengaño de que eran importantes, por la mentira incrustada de que ése era el momento de hacerlas, como tantas he celebrado un cambio de planes a última hora o decidir que, en el fondo, no me apetecían tanto.

Ahora, por fin, he aprendido que no hay nada malo en dejar para más tarde la pila llena de platos sucios cuando en realidad me apetece pasear por el parque, ni en dejar que el teléfono suene cuando llama alguien a quien no quiero escuchar, ni en dejar para mañana la compra cuando necesito leer poesía ni en pasar de ir al cine si prefiero echarme una siesta o chatear con mi princesa.

Por fin me he convencido de que las cosas realmente importantes tienen su propio momento para ser realizadas y ellas mismas se encargan de ponerme en bandeja la ocasión más propicia.

Sólo tengo que esperar. Mientras tanto, me dedico a lo que realmente me apetece.

3 comentarios:

jacaranda dijo...

"Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?
¿Quién de vosotros Podrá, por más que se afane, añadir a su estatura un codo?
¿Por qué os afanáis por el vestido? Mirad los lirios del campo, Cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos".
Mateo 6:25:30

Me has recordado este fragmento bíblico. A veces este libro tiene su cosa. Lo malo es que algún obispillo se haya tomado al pie de la letra eso de no trabajar en ná.

Eres más bonita que un lirio, te afanes o no te afanes ;)

Besos.

frantic dijo...

Ja, ja, ja. No dejas de sorprenderme, reina. La verdad es que en lo último que habría pensado es en la biblia y más cuando lo más cercano que se me ocurre es, sobre todo últimamente, eso de "la maldición bíblica del trabajo".

Pero como aquí "semos mu tolerantas" y, en aras de la libertad religiosa, puesto que hoy es sábado (día de descanso para los judíos) y mañana es domingo (ídem para los cristianos), santificaré ambos días como dios manda.

¿Te apuntas? ;)

a p n e i c a dijo...

^^