viernes, 2 de septiembre de 2011

PASIÓN POR VIAJAR

Hace bastante tiempo que mis ilusiones andan missing in action y sólo aparecen cuando tengo en mente algún viaje, independientemente de cuál sea el destino.

Siempre he envididado a la gente que, en verano, tenía un pueblo al que irse de vacaciones; a la que, a la vuelta, viene cargada de anécdotas del lugar que han visitado; incluso al Capitán Tan con sus "viajes por todo lo largo y ancho de este mundo". Por eso, cuando me recuperé del cáncer y empecé a poder permitírmelo económicamente, comencé a aprovechar la más mínima excusa para salir de Zaragoza. No importaba que, mientras a mi hermana se le llenaba la boca hablando de su próximo viaje a Helsinki y San Petersburgo, el mío se redujese a un sábado en Valderrobres y Alcañiz ni me dolieron las más de doce horas de autobús para ir a París donde sólo pudimos estar cuatro horas ya que la gendarmería decidió que la gente de Greenpeace estábamos mejor en cualquier sitio que no fuera ese.

Ahora, cualquier motivo es bueno para salir de Zaragoza: un viaje relámpago a Santander para asistir a la presentación del último libro de un buen amigo, los encuentros de Bookcrossing en los que pasamos un puente entre amig@s haciendo algo más que leer e intercambiar libros, un concierto de Manolo García en Barcelona, una quedada de bolleras cibernautas en Madrid...

Sí, adoro viajar y, aunque aún tengo pendiente recorrer algo más de fuera de España, mis ilusiones perdidas aparecen como por ensalmo en el mismo momento en que enciendo el ordenador para iniciar el ritual de buscar los alojamientos más asequibles y las tarifas ferroviarias más económicas.

Mañana me voy otra vez. Esta vez toca sur pero aún no tengo cerrada la maleta y ya me he dejado hechas las reservas para mi próximo viaje a Valladolid con motivo del encuentro de Bookcrossing de este año.

Esto es pasión. Espero que ésta al menos me dure.

5 comentarios:

Etcétera dijo...

Viajar siempre es un aliciente para seguir viviendo.
Te vas al Sur, a mi Sur, al de parte de mis antepasados?? Pero a dònde?, que ya sabes que Andalucía ocupa casi media piel de toro.
Sabes lo que pienso yo siempre que miro al cielo y veo un aviòn???... Pienso: " ahí me gustaría ir subida, vaya a donde vaya "... Viajar, a donde sea, siempre es un aliciente para continuar el camino.
Eva Trigo Cervera

frantic dijo...

Empiezo haciendo una escala en Azuaga (Badajoz), para ir luego a Córdoba y Málaga. De Sevilla, esta vez sólo veré la estación ya que me recogerá de allí mi hermano para llevarme a su casa de Espartinas y me volverá a dejar allí para coger el AVE de vuelta a Zaragoza.

Tienes razón en lo que dices pero para mí es algo más. Viajar es un soplo de aire limpio cuando la atmósfera en la que vivo se torna irrespirable.

Olga dijo...

Ey, pequeña! viajar no implica grandes rutas externas, sino internas. Saber descubrir el encanto de cada esquina, de cada paisaje, de cada persona.
Tienes mucha piel de toro para bucear en ella.
No son menos tus viajes por no tener que hablar idiomas (aunque ojito en Badajoz que hablan raro, jejee -tengo familia allí-).
Ten en cuenta, que lo que tu visitas, como si fuera un pequeño escape, para los japoneses es toda una aventura.
Todo depende del cristal con el que se mira.
Buen viaje!!

frantic dijo...

Hey, Olga. Qué alegría leerte de nuevo por aquí. Precisamente nos conocimos in person en uno de esos viajes que tan poca pereza me da hacer.

Un besote.

Olga dijo...

Sip, la verdad. Anda que no ha llovido desde entonces.
jejeje.